El pasado 4 de julio, se cumplió el aniversario 33 de la Constitución Política de Colombia. Aunque son varios los aspectos desde los cuales podemos evaluar lo que ha sido su desarrollo desde que se promulgó, los mecanismos de participación ciudadana son la columna vertebral, por cuanto gracias a estos, hoy los ciudadanos, pueden elegir a los gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles, es decir, gracias a la Constitución de 1991, pasamos de una democracia meramente representativa, vigente durante la Constitución de 1886, a una democracia participativa.
El artículo 103 de la Constitución Política, reglamentado por la ley 134 de 1994, señala unos mecanismos de participación ciudadana como: el voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato, inexistentes en la Constitución de 1886, los cuales les permiten a los ciudadanos, no solamente elegir a sus gobernantes, sino, que también, en virtud del artículo 259, el cual habla sobre el voto programático, les permiten a quienes elijan gobernadores y alcaldes, imponerles por mandato al elegido el programa que presentó al inscribirse como candidato y revocarles sus mandatos, si pasados un año desde su posesión no han cumplido con el mismo.
La consulta popular, por ejemplo, les permite a los ciudadanos exigirles a sus gobernantes, cuando deban tomar decisiones trascendentales para sus comunidades, ser consultados para saber si están o no de acuerdo con dichas decisiones, para que no suceda lo que se presenta en algunos municipios, en donde los ciudadanos exigen seguridad, empleo, salud, por ejemplo, y los gobernantes deciden construir puentes donde no hay ríos, como dice la canción.
No obstante, depende de los ciudadanos el que estos mecanismos de participación, como los demás derechos consagrados en la Constitución, sean una realidad.
También depende de los ciudadanos, evitar que esta Constitución, que ha sido elogiada por mandatarios de otros países, que todavía no se ha terminado de implementar, que algunas personas todavía la llaman la nueva Constitución, sea reformada por el Presidente Gustavo Petro, como lo ha venido proponiendo, con el único fin de ser relegido como Presidente, pese a que en el pasado, cuando era opositor, estuvo en contra de la reelección.
Autor:
Luis Angel Martinez Angel
DEFENSOR PÚBLICO
Colaborador autorizado
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